En el siglo pasado se decía que cuando EEUU estornudaba, el resto del mundo agarraba pulmonía”. Parece que en el siglo 21 eso sigue igual.
Redacción y servicios informativos de DIARIO LAS AMERICAS
La Reserva Federal, en una medida extraordinaria, rebajó de manera imprevista en tres cuartos de punto porcentual la principal tasa de interés, que queda en el 3,5 por ciento.
Al darse a conocer la noticia algunos analistas esperaban que esa medida calmaría el pánico en los mercados financieros del mundo, pero sólo minutos después de esa noticia, La Bolsa de Nueva York abrió este martes con fuertes descensos y el Dow Jones cayó más de 400 puntos. A media sesión el índice Dow Jones aminoraba las pérdidas en torno a una baja de 150 puntos
El temor es tal que el precio del petróleo bajaba cerca de tres dólares en la apertura este martes en Nueva York, a $87,20, el nivel más bajo en un mes y medio afectado por la caída de las bolsas mundiales, inquietas ante temores de recesión. El mercado neoyorquino estuvo cerrado el lunes por el feriado en honor a Martin Luther King.
“Los temores de recesión en el el mundo pesan sobre las materias primas y sobre la energía”, explicó Eric Wittenauer, analista de A.G. Edwards, agregando que “los fondos especulativos comenzaron a vender su posiciones en el crudo, como sobre otras materias primas con el fin de reajustar sus portafolios”.
Allá por las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado se decía que “cuando EEUU estornudaba, el resto del mundo agarraba pulmonía”. Parece que en el siglo 21 eso sigue igual. La debacle de las bolsas del mundo muestra que las economías europeas y asiáticas siguen dependiendo del crecimiento de Estados Unidos, desacreditando recientes versiones de un “desacoplamiento” de los mercados.
“La desbandada de ayer (lunes) en las bolsas globales muestra una vez más que si Estados Unidos se va, también se va el resto de la economía global”, dijo el Wall Street Journal en un editorial.
En medio de los temores, y tras dos jornadas de derrumbes en los mercados financieros globales, ésta es la primera vez desde los ataques terroristas de septiembre de 2001 que la Reserva ha bajado la tasa de interés entre sus reuniones regulares.
El Comité de Política Monetaria (FOMC) tomó esta decisión “a la luz del debilitamiento de las perspectivas económicas y de los riesgos en aumento que pesan sobre el crecimiento”, indicó el banco central en un comunicado.
La Fed también bajó en tres cuartos de punto su tasa de descuento para situarla en 4%.
Esta decisión sigue a una reunión de emergencia que tuvo el FOMC el lunes, indicó la Fed.
Por otra parte, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, pidió un plan de estímulo para la economía de Eestados Uunidos que tenga impacto inmediato, en momentos en que los mercados financieros en todo el mundo están en caída.
“El tiempo es esencial y el presidente (George W. Bush) está preparado para trabajar con ambos partidos en un ánimo bipartidista para que se apruebe, tan pronto como sea posible, una legislación que estimule el crecimiento económico”, dijo Paulson ante la Cámara de Comercio de EE.UU.
Los dirigentes republicanos y demócratas en ambas cámaras del Congreso se reúnen este martes con Bush en la Casa Blanca para discutir las posibles medidas de estímulo económico.
La Casa Blanca se negó a comentar la caída de los mercados bursátiles mundiales, pero dijo que “no pronosticamos una recesión” en Estados Unidos.
“No comentamos las fluctuaciones diarias”, dijo la portavoz Dana Perino en rueda de prensa. “No pronosticamos una recesión. Claramente existe una desaceleración”.
Paulson, el secretario del Tesoro, quien se mostró optimista acerca de la posibilidad de que el Congreso apruebe y el presidente promulgue un conjunto de medidas “mucho antes de que el invierno se convierta en primavera, dijo que su equipo ha estado observando las turbulencias en los mercados financieros globales.
El conjunto de medidas que se ha estado discutiendo probablemente contendrá reembolsos de impuestos para los individuos y familias, reducciones de impuestos para las empresas y fondos para la propuesta de los demócratas de una extensión del seguro de desempleo y los cupones de alimentos para los pobres.